domingo, 10 de junio de 2018

Vamos haciendo, que no es poco...

Escribo poco en este blog, que nació como un espacio para protestar por todo aquello que no me gusta, principalmente...hace tiempo que no protesto, y no será porque no haya nada por lo que hacerlo.Cuántos días, ante hechos surrealistas a nivel político, hubiese entrado aquí y me hubiese despachado a gusto...y cuántos otros he pensado que no, que no valía la pena...y así me he callado mi opinión sobre unos individuos que pertenecen al género humano por pura chamba, y que ,para más INRI, pretenden inculcar su psicopática visión del mundo.Que asco de Mariano, Inés, Alberto y compañía, indignos sucesores de aquellos que se pasaban la vida cara al sol,que asco de esa señora que acusó a mi instituto de "adoctrinar", con el argumento peregrino de que en vez de clases se impartían "charlas de independentismo radical"(?), y de "se hacían demasiadas huelgas",acusación ésta última que retrata el nivelazo  de la individua,que por no enterarse, ni se ha enterado de que por normativa, el alumnado tiene derecho a la huelga desde tercero de ESO, y el profesorado, que no solemos alentar que vayan a la huelga, no podemos prohibírselo...pero la interfecta, que debe tener una vida tan miserable como ella misma, aprovechó la ocasión de tener sus tristes minutos de gloria escribiendo(por decir algo) a El Mundo...la verdad es que no hemos sentido, y nos seguimos sintiendo, como si retrocediéramos muchos años...a la Edad de las Cavernas, para ser exactos.
Que asco leer, ver, escuchar a esos a los que un lazo amarillo ofende pero no les ofende toda la corrupción,que asco ver a los que representan a la justicia puteando como verracos...
Como decía Rubianes"Es que se me calienta la boca..."
Y dejando de lado ignominias y otras hierbas,ya hemos despedido otro curso, el 27...me cuesta creer el tiempo que llevo ejerciendo, me da vértigo contar la cantidad de chicos y chicas a los que he dado clase.Me abruma ver como mi jubilación está, como mucho a 10-12 años,y me encanta ver como aún soy capaz de buscar nuevos recursos,de desear encontrar nuevas metodologías para impartir las clases...cosas de que, a pesar de lo mucho que me quejo, me guste mi profesión.
Mi amaxofobia,  a la que hice referencia en mi último post, parece que se hace un poco más manejable y conducir ya no es la tortura china que ha sido durante meses,aunque sigo y seguiré yendo al trabajo en tren,después de descubrir las bondades de llegar y no tener que dar vueltas durante rato y rato para finalmente tener que dejar el coche en zona azul...¡gracias Emilio y Juli Gan por mostrarme que no soy la  única que suda tinta al volante!
Pues nada, por aquí estamos.¡Y que dure!

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