domingo, 31 de agosto de 2014

Ahora empieza realmente el año...

Después de unas vacaciones "intensas":pateandonos Roma durante 5 días,aguantando una semana otoñal en un bungalow de Sant Antoni de Calonge i celebrando el primer cumple de nuestro sobrino-nieto en un pueblo de la Cerdanya de menos de 20 habitantes donde los padres de la criatura han tenido a bien irse a vivir,mañana empieza un nuevo curso para mi.Aunque el alumnado aún tardará unos días en empezar,a partir de mañana ya nos sumergiremos en la vorágine de reuniones,programaciones, preparación de guías de principio de curso, de  dossieres,de presentaciones de módulos... de desacuerdos,y algún que otro mal rollo,como cada curso.Mi departamento, del que soy jefa desde hace 4 años porque cada vez que pongo el cargo a disposición nadie lo quiere asumir,cada curso crece en número de profesionales(este curso llegaremos a los 27-29 profes,entre medias jornadas, reducciones y jornadas enteras),y hacer reuniones en plan grupo clase resulta un poco estresante,hasta el punto que alguna vez he tenido que reñir a algún/a compañero/a por estar mirando su móvil y pasando olímpicamente de lo que se estaba exponiendo en aquel momento, igual que hacen a veces los alumnos y alumnas...vaya, que la cosa no es fácil, pero tampoco es eso lo que quería exponer en esta entrada.
He leído muchas veces que el año, realmente, empieza en Septiembre, y la verdad es que estoy de acuerdo.Pasar del 31 de Diciembre al 1 de Enero no tiene la misma trascendencia que pasar de Agosto a Septiembre...Y yo, como muchos/as ,me hago unos propósitos que quiero cumplir,a saber:
-Continuar cultivando el diálogo con mis hijos como hemos hecho estas vacaciones,ser flexible y tener en mente que su edad no es la mía y que ven el mundo con otros ojos,como debe ser.Respetar sus opiniones ,sus gustos y sus errores, y conseguir que ellos hagan lo mismo con mis opiniones,mis gustos,mis errores y los de mi pareja.
-Ir soltando cuerda y control, sobretodo con el mayor,porque poco a poco han de ir haciéndose dueños de sus vidas,o mejor dicho, responsables, ya que "dueños" lo son desde siempre.
-Ser, a pesar de todo, un referente de hábitos y comportamientos sanos.
-Retomar la dieta como un modo de vida y no como un "impasse"...no he conseguido no ganar peso estas vacaciones,no sé cuanto he ganado porque me da un poco de miedo pesarme,pero está claro que a mi edad, estar muy pasada de peso es una bomba de relojería(no ayuda el hecho de tener una compañera que comiendo lo mismo que yo, y moviéndose lo mismo, ha perdido 2 quilos y medio en poco más de dos semanas,teniendo mi misma edad...pero un metabolismo de chica de 20 años!!!!)
-Hacer ejercicio con regularidad,no solo para perder peso sino para ganar en salud.
-No tomarme demasiado en serio desaires y neuras varias de los y las compañeros de trabajo...ni las mias propias.
-Dejar de lado la hipocondría, que me amarga la vida con mayor intensidad aún en verano.Disfrutar de esta madurez privilegiada en la que me encuentro.
-Cuidar mi relación de pareja,¡que ya llega a su octavo aniversario!
...continuará,aunque para empezar no está mal.
¡Feliz retorno a la normalidad!

miércoles, 6 de agosto de 2014

El domingo hubiese podido matar a dos personas...

...pero tuve,tuvimos suerte.Ellos siguen su periplo vital,probablemente nunca nos volveremos a cruzar, y si lo hacemos ni tendremos ni idea,porque no llegué a verles las caras protegidas con el casco.Sólo les deseo que no nadie les de un susto como el que yo, que siempre presumo de prudente, les dí el domingo.
No me gusta conducir.me saqué el carnet porque mi padre,poco antes de cumplir los 18,se dirigió un dia a mi y me dijo :"dentro de nada cumples 18,no?pues a sacarte el carnet  de conducir, yo te lo pago".Teniendo en cuenta que ,aparte de las gafas o lentillas y los tampax y compresas, mis padres no me pagaron nada desde los 15-16 años, (y cuando digo nada me refiero a :ropa,estudios,libros,salidas)...por supuesto,acepté encantada la propuesta de que sacarme el carnet me saliese gratis.Después de costarme varias veces aprobar,debido a mis nervios, me pasé ocho años sin conducir, y volví a coger el coche pensando que si cualquier persona por burra que fuese podía ponerse al volante de un coche, yo no sería menos.
Pero nunca me ha gustado conducir.Conduzco tensa,pendiente de los demás vehículos,despotricando contra las barbaridades que a diario veo que se cometen en la carretera...tres accidentes, por suerte sin consecuencias para mi integridad,han contribuido a que vaya con pies de plomo cuando me siento frente al volante.
Huelga decir que raramente me paso un semáforo en ámbar,y nunca en rojo.La tira de veces he visto como los vehículos de los carriles paralelos al mio pasaban velozmente cuando yo ya llevaba unos segundos parada...pero el domingo no sé que me pasó...probablemente el hecho de estar en Barcelona, en una zona en la que si paras ante el semáforo demasiado pronto te arriesgas a que te den un porrazo por detrás,hizo que,al ver que el semáforo cambiaba a ámbar en vez de frenar,acelerase, y  no me diese cuenta de que la moto que iba delante mio se lo había repensado y estaba frenando...los vi parados,delante mio,y supe que les iba a dar.Por suerte,me desvié a la izquierda y lo que hubiese sido una embestida de pleno se quedó en un roce con el espejo retrovisor de la derecha.Yo me quedé petrificada,y fue mi compañera la que bajó a preguntarles si querían hacer parte, si les habíamos hecho daño...No quisieron hacer papeles, y sólo se habían llevado un pequeño golpe en el codo, ella, y en el pie,él.
A lo largo de toda la tarde y parte de la noche continué reviviendo la escena,y la vuelvo a revivir a menudo.Mi compañera va en moto a todas partes,cada día va al trabajo ,recorre toda Barcelona en moto,y me aterra que le pase algo,me aterra la vulnerabilidad de los y las motoristas,y me aterra lo fácil que puede ser arrebatar la vida,o herir a alguien,por culpa de una reacción equivocada,una reacción que,en mi, ni siquiera responde a una conducta habitual.
De momento, aumentaré si cabe mi estado de alerta... seguiré conduciendo con veinte ojos,y agradeciendo al azar, a Dios o a lo que sea, no ser la responsable de un accidente grave.